Granola casera con frutos secos y semillas
Tiempo de cocción/horneado:
Hacer tu propia granola es una de esas tareas de cocina que recompensan doblemente: primero, porque inunda la casa con un aroma irresistible; y segundo, porque el resultado es infinitamente superior a cualquier versión comercial. Esta receta consigue el equilibrio perfecto: trocitos tostados, un crujido intenso gracias a los copos de maíz y el punto justo de dulzor. Es ideal para tener siempre un bote lleno en la despensa y elevar tus yogures o desayunos al instante.
Paso 1/5
Precalienta el horno a 170 °C con ventilador. Empieza preparando los frutos secos: pica los anacardos, las nueces de Brasil y las semillas de girasol con un cuchillo. No hace falta que queden muy finos; lo ideal es encontrar trozos irregulares.
Paso 2/5
En un bol grande, mezcla los ingredientes secos: los copos de avena, los frutos secos que acabas de picar, las semillas de lino, los copos de maíz, la sal y la canela. Remueve bien para que las especias se distribuyan.
Paso 3/5
Añade el sirope de arroz (o la miel) al bol. Mezcla muy bien con una espátula o con las manos limpias hasta que todos los ingredientes secos estén ligeramente impregnados y pegajosos. Esto es lo que hará que quede crujiente.
Paso 4/5
Forra una bandeja de horno con papel vegetal y extiende la mezcla sobre ella, intentando que quede una capa uniforme (ni muy amontonada ni muy dispersa). Hornea durante 10 minutos a 170 °C. Pasado este tiempo, baja la temperatura del horno a 120 °C y saca la bandeja un momento.
Paso 5/5
Espolvorea el azúcar de flor de coco sobre la granola semihorneada y remueve todo con cuidado en la misma bandeja. Vuelve a meterla en el horno (ahora a 120 °C) durante 5 minutos más. Al sacarla, deja que se enfríe completamente en la bandeja. Una vez fría, puedes añadirle fruta deshidratada o nibs de cacao y guardarla en un tarro hermético.


