Empezar el día con un desayuno caliente es un pequeño placer, pero si además sabe a tarta, la experiencia sube de nivel. Este porridge de avena se inspira en los sabores del clásico bizcocho de zanahoria: dulce, suave y con una textura increíble. La zanahoria rallada se cocina junto con la leche hasta deshacerse casi por completo, aportando color y melosidad, mientras que los dátiles troceados endulzan cada cucharada de forma natural. Es perfecto para esas mañanas en las que te apetece algo tierno y especial.
-
Paso 1/4
Vierte la bebida vegetal (o la leche) en un cazo pequeño y ponlo a calentar a fuego medio. No hace falta que hierva a borbotones, solo que coja temperatura.
-
Paso 2/4
Añade los copos de avena al cazo, remueve y deja que se cocinen a fuego suave durante unos 3 minutos. Verás que empiezan a hidratarse y a espesar el líquido. Baja un poco el fuego para que no se pegue.
-
Paso 3/4
Es el momento de añadir la zanahoria rallada. Intégrala bien con la avena y sigue cocinando a fuego lento, removiendo de vez en cuando, hasta que consigas la textura que más te guste.
-
Paso 4/4
Justo antes de retirar del fuego, pica los dátiles en trocitos pequeños y mézclalos con el porridge para que se ablanden con el calor residual. Sirve todo en tu bol favorito y decora con una buena cucharada de crema de almendras, las almendras picadas (que le darán el toque crujiente) y un extra de zanahoria fresca. ¡A disfrutar!