El porridge (o gachas de avena) es un clásico que nunca pasa de moda, pero esta versión juega con las texturas para hacerlo mucho más divertido. Por un lado, tenemos la base suave y muy cremosa de la avena cocida con canela y vainilla; por otro, el contraste crujiente y ligero de los crispies de soja. Se prepara en un abrir y cerrar de ojos y es el lienzo perfecto para añadir tu fruta favorita.
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Paso 1/5
Pon los copos de avena, la bebida de avena y el agua en un cazo y llévalo a ebullición.
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Paso 2/5
Baja el fuego y añade las especias (canela y vainilla) y las semillas de lino, removiendo bien para que se integren.
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Paso 3/5
Retira el cazo del fuego y deja reposar el porridge unos minutos para que se temple y espese un poco más.
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Paso 4/5
Sirve las gachas en un bol, mezcla la cucharadita de crema de almendras para darle untuosidad y termina decorando con fruta fresca troceada y una buena lluvia de crispies de soja para el toque crujiente.
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Paso 5/5
¡Que aproveche!